Inhibidores de señal: la nueva amenaza que deja ciegos a los locales comerciales
Una carnicería en La Reina y una automotora en Cerrillos fueron atacadas de madrugada por bandas que usaron inhibidores para anular sus alarmas. Los casos confirman un patrón contra el comercio.

Un nuevo patrón criminal se consolida en Chile: el uso de inhibidores de señal para desactivar por completo los sistemas de seguridad de los locales comerciales. Esta vez los blancos fueron una carnicería en La Reina y una automotora en Cerrillos, ambas atacadas por bandas organizadas durante la madrugada, con pérdidas millonarias y sin registro visual del delito.
En el caso de la carnicería Doña Carne, los delincuentes entraron por un forado desde un local vecino y usaron un inhibidor de señal para anular alarmas, sensores y comunicaciones. La operación fue limpia, sin activar ningún sistema de alerta.
Días más tarde, la automotora Valenzuela & Delarze, en Cerrillos, fue atacada por una banda que se llevó al menos 10 vehículos nuevos desde su sala de ventas. Según confirmó la administración, la alarma fue desactivada con un inhibidor de señal.
Estos casos no son aislados. Muestran una tendencia preocupante: los sistemas de seguridad tradicionales ya no bastan ante tecnología que nació para la guerra electrónica. Las bandas actúan con conocimiento técnico, entran de noche y se van antes de que alguien se entere.
Un inhibidor corta la comunicación entre los sensores y la central de monitoreo, y con eso deja sin efecto alarmas, botones de pánico e incluso cámaras conectadas por red inalámbrica o 4G.
Frente a esta amenaza invisible, hace falta una nueva generación de defensa, capaz de detectar e identificar los ataques por interferencia.
Fuentes: BioBioChile · Chilevisión · T13 · BioBioChile